Ver Segovia en un día: 5 lugares que no puede dejar de visitar…

por / Jueves, 25 febrero 2016 / Publicado enSegovia, Sin categoría

1.- La gastronomía segoviana. Capítulo aparte merecen otros muchos monumentos, itinerarios, museos y salas de exposiciones de la ciudad (será en otra ocasión), por eso nuestra última recomendación se centra en nuestra gastronomía. Mejor dicho, en los productos que han contribuido a su desarrollo. Segovia es sinónimo de cochinillo, pero también de legumbres, productos de la huerta, quesos y excelentes vinos de Valtiendas y Ribera del Duero. ¡No se marche de aquí sin comprobarlo!

 

2.- El Acueducto. Esta obra de la ingeniería romana consigue dejar boquiabierto al más escéptico. ¿Cómo puede conservarse tan bien 2.000 años después? El Acueducto de Segovia es uno de los grandes iconos de la ciudad. No importa el número de veces que pasemos por debajo de sus arcos: a nosotros también nos parece una maravilla. Recree su vista, mírelo de frente, pase por debajo o contémplelo desde cualquier panorámica.

 

3.- La Casa Museo Antonio Machado. Este lugar fascinante nos recuerda que el insigne escritor y poeta se alojó en nuestra ciudad cuando fue destinado para dar clases de francés en el Instituto de Segovia. En esta antigua pensión vivió hasta 1932. Merece mucho la pena su visita. Está en la Calle de los Desamparados, en el centro de la ciudad.

 

4.-La huella judía. ¿Sabía que Segovia llegó a tener una de las comunidades judías más importantes de la Península Ibérica hasta 1492? Podrá comprobarlo si pasea despacio por el casco histórico de la ciudad. Recomendamos visitar el Centro Didáctico de la Judería y la Sinagoga Mayor.

 

5.-El Mesón de Cándido. Es un emblema de la gastronomía española. Cándido López fue un Mesonero de leyenda y sus descendientes, dignos continuadores de su obra. En el Mesón de Cándido todo permanece intacto, desde la ceremonia de trinchado del cochinillo, hasta la decoración del local. Es uno de los ‘1.000 sitios que debes ver antes de morir’, según escribió Patricia Schultz para el New York Times. Está en el mismo lugar desde hace casi un siglo: la Plaza del Azoguejo, junto al Acueducto.

 

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